Antes de embarcarte en la aventura de abrir un negocio de hostelería, hay que saber con la mayor certeza posible si el proyecto es rentable o no. Para ello, una de las mejores herramientas que tenemos es el periodo de recuperación de la inversión (PRI), gracias al cual podremos medir la rentabilidad de un restaurante y valorar si es viable abrirlo o no.
¿Pero tienes claro cómo calcular el periodo de recuperación de la inversión de un restaurante? En este post te lo contamos con detalle, explicándote además el concepto de PRI y dándote algunas claves para calcularlo de forma adecuada. ¡Empezamos!
¿Qué es el periodo de recuperación de la inversión o payback?
En primer lugar, vamos a aclarar qué se entiende por periodo de recuperación de la inversión, también conocido como payback.
El periodo de recuperación de la inversión o payback es un indicador financiero, que mide el tiempo necesario para recuperar el dinero invertido en un negocio a través del flujo de caja generado por dicho proyecto.
Habitualmente se expresa en años y permite conocer cuánto tiempo tardará una empresa o un inversor en recuperar la inversión inicial. Por eso, es una herramienta de análisis muy utilizada en proyectos que requieren cierto desembolso, especialmente aquellos que buscan reducir el riesgo. Y es que cuanto más corto sea el PRI, menor será el tiempo durante el que el inversor se expone al riesgo de no recuperar su dinero. Igualmente, si el payback es corto, el negocio empezará a obtener beneficios antes y, por tanto, su rentabilidad será mayor.
Cabe señalar que el PRI guarda cierta relación con el concepto de punto muerto o umbral de rentabilidad, dado que ambos conceptos buscan saber cuándo un proyecto deja de generar pérdidas, aunque lo hacen desde perspectivas diferentes. Mientras que el payback mide el tiempo que tarda una inversión en cubrir su coste inicial, el punto muerto de un restaurante indica el nivel de ventas necesario para que los ingresos igualen los costes. Es decir, el PRI indica cuánto tiempo necesitas para recuperar el capital invertido y, por otro lado, el punto muerto o break even de un restaurante te ayuda a saber cuánto tienes que vender para no perder dinero.
También es importante que tengas en cuenta que el plazo de recuperación de la inversión es muy variable en función del tipo, tamaño y características del negocio. En este sentido, no es lo mismo abrir un restaurante independiente que, por ejemplo, apostar por las franquicias de restaurante italiano, cuyo PRI será considerablemente más corto.

Cálculo del periodo de recuperación de una inversión
¿Pero cómo se calcula el periodo de recuperación de la inversión? Lo primero que debes saber es que existen dos métodos para hacerlo: la primera de las fórmulas para calcular el PRI se aplica cuando los flujos de caja anuales son constantes, mientras que la segunda es más adecuada en caso de tener flujos de caja variables. Vamos a verlo con detalle.
Fórmula para calcular el PRI con flujos de caja constantes
En caso de que se prevea que el proyecto genere un flujo neto igual cada año, calcular el plazo de recuperación de una inversión es muy sencillo. Simplemente se divide la inversión inicial entre el flujo de caja anual para estimar cuántos años se necesitarán hasta recuperar lo invertido. La fórmula, por tanto, es la siguiente:
PRI= Inversión inicial / Flujo de efectivo anual
Por ejemplo, imagina que llevas a cabo una inversión inicial de 200.000€ y estimas un flujo de caja anual de unos 50.000€. Al aplicar la fórmula, vemos que necesitarás cuatro años para recuperar el capital invertido y, a partir de ese momento, empezarás a generar beneficios.
Fórmula para calcular el PRI con flujos de caja variables
Sin embargo, cuando los flujos de caja varían de un año a otro, algo bastante habitual, hay que utilizar una fórmula de periodo de recuperación de la inversión algo más compleja:
PRI= A + (B – C) / D
En este caso:
- A es el número de años completos antes de la recuperación.
- B es el total de inversión inicial.
- C es la suma del flujo de efectivo acumulado hasta el año A.
- D es el flujo de caja del año en que se completa la recuperación.
Vamos a verlo más claro con un ejemplo. Pongamos que la inversión inicial es de 120.000€ y los flujos de caja de los cuatro primeros años son 30.000€, 40.000€, 40.000€ y 30.000€, respectivamente. Así, la fórmula sería:
PRI= 3 + (120.000 – 110.000) / 30.000 = 3,33 años
En este ejemplo, A son los tres años completos antes de la recuperación, B es la inversión inicial de 120.000€, C son los 110.000€ de flujo de efectivo acumulado durante los tres primeros años y D es el flujo de caja del año cuatro, en el que se alcanza el payback. Por tanto, se recuperará la inversión en 3,33 años, aproximadamente 3 años y 4 meses.
Asimismo, cabe destacar que las dos fórmulas mencionadas se enmarcan dentro del método simple, que no considera el cambio de valor del dinero en el tiempo. En cambio, otros análisis más avanzados utilizan el método ajustado, que incorpora una tasa de descuento para reflejar la rentabilidad real del proyecto.
No obstante, este último método suele usarse en estudios financieros complejos, siendo lo más habitual emplear el método simple combinado con otras herramientas como la Tasa Interna de Retorno (TIR).
Aspectos a tener en cuenta en tu cálculo del PRI
Ahora que ya sabes cómo calcular el payback de una inversión, vamos a ver cuáles son los factores que debes tener en cuenta para llevar a cabo el cálculo de forma adecuada:
- Gastos totales: Además de la inversión inicial, debes tener en cuenta todos los gastos asociados que puedan surgir durante la vida del proyecto, como son los costes de instalación, mantenimiento, formación, etc. Y es que, de no considerar todo el coste de abrir un restaurante, puedes subestimar el tiempo real que te costará recuperar la inversión.
- EBITDA: Se refiere a los beneficios de explotación brutos, obtenidos antes de deducir los intereses, los impuestos, la depreciación y la amortización. Como elimina efectos contables y financieros que no implican una salida de efectivo inmediata, utilizar esta métrica como base para los flujos de caja permite obtener una estimación más realista del PRI. En general, se considera que a partir de un 15% de EBITDA, el negocio será rentable.
- Inversión inicial: Es esencial definir tanto la cuantía inicial como todos los gastos relacionados con la inversión que sean necesarios para poner el negocio en funcionamiento. Asimismo, es recomendable que dicha cantidad no supere el 80% de los ingresos previstos en un año.
- Flujos de caja netos: Los flujos de caja, ya sean constantes o variables, deben estimarse con precisión, dado que son la base para que el cálculo del PRI sea acertado.
- Factores externos: Otros aspectos como impuestos, subvenciones, cambios normativos o la evolución del mercado pueden alterar los flujos de caja y, por tanto, el periodo de recuperación. Por ello, es recomendable incorporar estos elementos dentro del análisis o, al menos, contemplar cierto margen de error para evitar desviaciones importantes.

Plazos medios habituales de inversión en el sector hostelero
Como suele ocurrir, el payback en la hostelería puede variar considerablemente en función de diferentes aspectos, entre los que destacan:
- El importe total de la inversión inicial, incluyendo obras y acondicionamiento del local, equipamiento, licencias y mobiliario.
- La ubicación del establecimiento, que condicionará la demanda, la estacionalidad y los precios que se pueden aplicar. Si el local se sitúa en un lugar especialmente comercial, el plazo de recuperación será más corto.
- La cuenta de explotación, que se calcula sumando todos los beneficios y restando todos los gastos, determinando así si el negocio es rentable. Así, un margen de beneficios elevados favorecerá un PRI más corto.
- El modelo de negocio, que puede ser independiente o una franquicia. Esto, como veremos más adelante, influye mucho en el PRI.
- La financiación, ya que no es lo mismo invertir solo capital propio que recurrir a préstamos bancarios u otras vías de financiación externa.
Teniendo esto en cuenta, los plazos medios de recuperación de la inversión en hostelería suelen situarse entre los cinco y los diez años, aunque esta horquilla puede variar significativamente entre los diversos negocios. De hecho, en el caso de pequeños restaurantes, bares o cafeterías, el PRI suele estar más cerca de los tres o cuatro años, mientras que proyectos de mayor envergadura, como hoteles o complejos turísticos, pueden alargar los plazos hasta los ocho o diez años.
Escoger el modelo de franquicia disminuye el PRI de tu inversión
Ahora que ya conoces cómo hacer el cálculo del periodo de recuperación de la inversión, llega el momento de pasar a la acción. Si quieres montar un restaurante con un menor nivel de riesgo y un PRI más corto, el modelo de franquicias es la mejor alternativa para ti.
Por eso, si la idea de montar un restaurante te ronda la cabeza desde hace tiempo, ¡estás de suerte! Con La Boutique Trattoria Viajera, vas a abrir tu franquicia de trattoria italiana, un negocio de éxito. ¡No esperes más!