De los errores se aprende, pero si puedes evitarlos en tu negocio mucho mejor, ¿no? Por eso, en el presente artículo queremos compartir contigo todo nuestro aprendizaje de estos años de trabajo: analizar esos principales errores al abrir un restaurante, fallos de novato que ya no cometerás tras esta lectura. ¿Listo? ¡Allá vamos!
La importancia de minimizar las equivocaciones al abrir tu primer restaurante
Reducir riesgos siempre es un acierto para cualquier tipo de negocio. Si bien es cierto que hay factores que no se pueden controlar, hay que seguir la sentencia del dicho popular… En efecto, a la hora de tu restaurante “más vale prevenir que curar”.
Si se trata de tu primer restaurante es todavía más importante, ya que no cuentas con la experiencia de todo este proceso. Sin olvidar que una mezcla de nervios e ilusión te invade por completo.
Hay que pensar y ser consciente de que los errores pueden afectar a nuestra marca a muchos niveles: reputación (la experiencia del cliente), operativa (fluidez del servicio) y, por supuesto, en el margen o control de coste de invertir en un restaurante.

Errores que debes evitar al abrir un restaurante
A continuación, analizamos los errores más comunes al abrir un restaurante propio. Son los siguientes:
La elección del propio restaurante
Parece mentira, pero uno de los principales errores al montar una franquicia -como un restaurante- es su propia elección. Nos referimos al establecimiento, al local en sí. Este debe ser elegido en función de las necesidades de tu negocio: ya no solo por tamaño, sino también por la propia ubicación.
No conocer a tu público
Es uno de los principales objetivos de un restaurante y también uno de los errores más extendidos. No conocer bien a tu público es un fallo garrafal. Y con esto ya no solo pensamos en una carta apropiada y adecuada (tipos de platos o ticket medio), sino también por ejemplo en la propia decoración del restaurante, que debe ser atractiva y acogedora para tus clientes.
Ignorar el producto
Desconocer o restar importancia al producto con el que estás trabajando es también uno de los principales errores que se cometen al abrir una franquicia. Hay muchos restaurantes cuyos trabajadores desconocen el producto que están vendiendo y no pueden resolver dudas de los clientes. Esto genera desconfianza e insatisfacción por parte del público.
No pensar en negocio
Es muy importante tener en cuenta la rentabilidad de una franquicia de restaurante o de un restaurante en sí. No tenerlo en cuenta es otro de los principales errores, y no hay que olvidar que es un negocio y hay que pensar como tal. Una empresa debe estar bien gestionada y administrada, por lo que si es necesario debes apoyarte en profesionales.
Olvidarse del equipo…
Otro de los errores al abrir un restaurante es no pensar en el equipo. Es imprescindible que tu plantilla esté bien formada por personas profesionales, es decir, que tu equipo sea experto y humano. Esto va a ser la clave de un buen trabajo. Y, para ello, es imprescindible que por tu parte dispongas de unas condiciones laborales adecuadas, así como un ambiente propicio al compañerismo.
… y no formarlos
Además de lo anterior, no hay que olvidar la importancia de la formación. Es fundamental que tu equipo se forme de manera continua; invertir en mejores profesionales para brindar un mejor servicio al público. Esto marca la diferencia, y de verdad.
Obviar la comunicación y el marketing
Querer reducir costes en el marketing o la comunicación es un gravísimo error, porque lo cierto es que es muy necesario, y más si tu restaurante es nuevo. Las acciones y estrategias de marketing y comunicación, tanto a nivel online como offline, permiten dar a conocer tu restaurante, fidelizar a tus clientes y acceder a un público mucho más amplio.
Abrir un restaurante como franquiciado supone evitar muchos de estos errores
Abrir un restaurante de comida italiana como franquiciado de La Boutique Trattoria Viajera te va a suponer evitar todos los errores mencionados previamente. Y es que no hay que olvidar que una franquicia como la nuestra es un negocio de éxito y testado previamente, en el que nuestro know how nos ayuda a tomar decisiones fundamentales y con total seguridad. Los errores son mínimos. ¿La razón? No partimos de una hoja en blanco, trabajamos basándonos en muchos años de experiencia.
A diferencia de un negocio propio, en una franquicia nunca se improvisa. Los procesos están analizados, estandarizados y diseñados ad hoc, con el objeto de conseguir los resultados más óptimos.

Invierte en una trattoria de La Boutique Trattoria Viajera y te acompañaremos en el proceso
¿Y si te decimos que, en temas tan importantes como la financiación para una franquicia o el control de proveedores, vamos a ayudarte en La Boutique Trattoria Viajera? Porque es importante que sepas que para abrir tu trattoria de cocina viajera no hace falta que sepas del negocio o tengas experiencia previa.
Con una mínima inversión vas a lograr un máximo beneficio. Desde la Central te ayudamos a que tengas una gestión y una operativa sencilla gracias a la estandarización de procesos. Te formamos a ti y a tu equipo.
Además, contamos con un obrador propio y desarrollamos una oferta y precios adaptados a la población.
Es tu momento para apostar por un negocio que sí merece la pena. ¡Contáctanos!